jueves, 19 de abril de 2012

Te quiero más que a mi vida.

Y como cada noche, me estiro en mi cama, pienso en todo lo que ha podido ser y no ha sido, y en todo lo que ha sido, y fue. Recuerdo cada caricia, cada beso, cada sonrisa, y cada lagrima de felicidad. Me vienen a la cabeza miles de recuerdos con vida, que, inevitablemente terminan en miles de lagrimas, derramadas por tu eterna ausencia.
 Miro a la ventana, la noche cae poco a poco en mi ciudad, y las estrellas son mi única compañía. Y de golpe se me retuerce el corazón. Vuelvo a recordarte, a olerte, a sentirte, como siempre, a quererte, y nada puede evitarlo. Una vez mas, siento que te echo de menos, que las cosas no cambian así como así.

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